Todo parece indicar que la prioridad del doctor Leonel Fernández es destruir por completo al Partido de la Liberación Dominicana, aunque eso le cueste no retornar a la presidencia de la República y postergar que su hijo Omar Fernández llegue.
La estrategia de Leonel pone el terreno fácil al Partido Revolucionario Moderno para quedarse en el poder en 2028 y posterga de manera indefinida la llegada de su hijo Omar a la presidencia.
Lograron el propósito inmediato de quedar sólidos en segundo lugar, pero al mismo tiempo sembraron desconfianza para acuerdos futuros. Cuando el odio y la venganza dominan la mente, la inteligencia duerme.
Si desea que la oposición retorne al poder con una coalición liderada por la Fuerza del Pueblo, debe temprano echarse a un lado y dejar que su hijo Omar Fernández sea el puente de la unidad y el reencuentro.